Visión y Misión

Visión

Psicología para mejor vivir, es una revista concebida desde una convicción a favor del sentido de la existencia; sentido que se cubre y se descubre. Sentido que se cubre en la sintomatología psicológica y también en las ocupaciones y decisiones diarias, y que se expresa en interrogantes, dudas o intuiciones que nos llevan a preguntarnos por nuestro sentir, a inquietarnos por el cómo resolver, enfrentar o afrontar dificultades asociadas a nuestros ámbitos personal, de pareja, familiar, laboral, recreativo, etc. Sentido que se descubre en la concienciación, voluntaridad y apoyo de y con otros que aportan con herramientas, miradas, lecturas de vidas y de experiencias vitales, contribuyendo de este modo, a desarrollar y reforzar habilidades y recursos que nos hacen mejores en la medida en que experimentamos tal bienestar en nosotros mismos y con los demás.

Misión

Revista Psicología para mejor vivir es un compromiso. Situacionados como parte de una sociedad cuyos índices de sintomatología asociada a depresión y estrés, van a en aumento alarmante durante los últimos años; y queriendo acoger y aportar a la comprensión y reversión de tal realidad, asumimos el compromiso de ser una apoyo limitado y esperanzado para que, por medio de dispositivos virtuales e impresos al alcance amplio de cualquier lector interesado, podamos ser un espacio que haga oídas y retroalimentación a las interrogantes, inquietudes, pesares y esperanzas ligadas a nuestra búsqueda de la felicidad. Nuestra misión es promover salud mental, afectiva y social en un sentido no reduccionista; asumimos que: Salud no es la mera ausencia de enfermedad. La psicología no sólo atiende heridas del alma (incluso, muchas veces no debe hacerlo); psicología es también y con propiedad, atención desde el bienestar. El ejercicio de la Psicología no puede ni debe restringir su vocación de servicio a las personas. Nuestro sistema de salud ni cubre ni atiende con la merecida suficiencia los problemas de salud mental de nuestra población; costos elevados e incapacidad asociada de adhesión a los tratamientos, favorecen no sólo mantención y/o aumento de daño, sino desconfianza y descrédito hacia quienes están llamados a ser facilitadores en los procesos de sanación mental.Los psicólogos estamos llamados a interactuar e intervenir en los espacios comunes, con sencillez, sensibilidad y responsabilidad social.